viernes, junio 30, 2006
Sacándose Mocos
¿No te dan ganas de llorar al mirar tu rostro en el espejo, avejentado e inflamado de tanto beber cerveza? Con tus ojos rojos de desvelo y embriaguez, con el aliento fétido, la boca amarga y el penetrante olor a tabaco y nicotina. Con tu cerebro dando vueltas en trayectorias elípticas, tus manos hinchadas, torpes y emblanquecidas, con un temblor pronunciado y creciente, tu estomago irritado, el cuello y los pies cansados, la respiración agitada, el zumbido del estridente sonido de la última noche invadiendo aún tus oídos cargados de cerilla que se mezcla con la espesa mucosa de tu nariz en actos desagradablemente vandálicos contra tu propio yo tan cuidado la noche anterior, mientras tus propios gases te ahogan...
14 de Noviembre de 2000
(Que lindo reventón, que viejas)
